Con motivo del Día Mundial del Linfedema, las entidades que defienden los derechos de las personas afectadas, como la Asociación Gallega de Linfedema, Lipedema, Insuficiencia Venosa Crónica y otras patologías vasculares periféricas (AGL), denuncian que esta enfermedad sigue siendo poco conocida y no recibe la atención que merece.
El linfedema es una patología que afecta a alrededor de 250 millones de personas en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que supone que 1 de cada 30 personas convive con esta enfermedad. En Galicia se estima que cerca de 100.000 personas podrían tener alguna patología relacionada con el sistema linfático.
El linfedema es una enfermedad crónica y progresiva del sistema linfático que puede provocar graves deformidades, discapacidades y complicaciones potencialmente mortales. Además, quienes la tienen conviven con dolor, limitaciones funcionales e infecciones recurrentes que repercuten también en la salud emocional y en la calidad de vida de las personas afectadas, generando importantes cargas psicológicas y económicas.

Existen dos tipos principales de linfedema: el linfedema primario, considerado una enfermedad rara de origen genético, y el linfedema secundario, el más frecuente, que puede aparecer como consecuencia de cirugías oncológicas, tratamientos de radioterapia, insuficiencia venosa crónica o traumatismos.
Con motivo de esta jornada, AGL (entidad integrada en el movimiento asociativo de COGAMI) quiere poner el foco en el linfedema primario y pediátrico, para los que “el diagnóstico precoz y la investigación son de máxima importancia”, según explica el presidente de la entidad, Juan Manuel Lameiro.

Mejora del diagnóstico precoz
Aprovechando esta fecha conmemorativa, la asociación traslada una serie de demandas con el objetivo de mejorar la atención a las personas afectadas. Entre ellas, reclaman un diagnóstico precoz que permita acceder a un tratamiento rápido y adecuado, una mayor inversión en investigación y el refuerzo de la formación de los profesionales sanitarios para evitar el empeoramiento de la salud de las personas afectadas.
Además, consideran necesario informar y sensibilizar adecuadamente sobre esta enfermedad, garantizar la equidad territorial para que el lugar de residencia no determine la calidad del tratamiento recibido en la sanidad pública y avanzar hacia el reconocimiento de la discapacidad para las personas con linfedema.
Desde AGL señalan que muchas de estas necesidades podrían abordarse con la creación de una estrategia específica de linfedema en Galicia, formada por un equipo interdisciplinar con conocimientos especializados. Según explican, esto permitiría evitar diagnósticos erróneos o tardíos y garantizar tratamientos adecuados que no empeoren la salud de las personas afectadas ni condicionen su día a día personal, laboral y social.




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