El área de compostaje del CIFP Compostela comenzó a funcionar de forma continuada desde enero de 2025 y desde entonces la instalación ya trató cinco toneladas. Consta de seis módulos de compostaje de 1m3, y tiene una capacidad de tratar 24 toneladas de biorresiduos procedentes de la cocina y comedor del centro.
Con la finalización del curso en junio de 2025 se alcanzó compost maduro en los tres primeros módulos, mientras los otros tres van a continuar el proceso de maduración hasta comienzos de septiembre, cuando dé comienzo el nuevo curso. En ese momento se retomará actividad común del centro y el tratamiento in situ de los residuos orgánicos generados en su actividad.
Formación en la separación de residuos y compostaje
En esta primera fase, se acometió la puesta en marcha y la formación de los usuarios, que en este caso son el profesorado, alumnado y todo el personal auxiliar del centro. El proceso comienza con la separación de los biorresiduos (restos orgánicos generados en la elaboración de comidas y sobras de estas, incluyendo restos de carne y pescado), evitando que se mezclen con otros residuos no compostables, como plásticos, metales y residuos de envases en general.
El personal usuario del centro, en este caso, el alumnado que participa en los cursos de cocina y restauración, se encargó de toda esta parte del proceso y de entregar los bioresiduos en la unidad de compostaje,mezclándolos y cubriéndolos con el material estructurante (triturado de podas y arbustos acercado por el servicio municipal).
El resto del proceso fue llevado a cabo por el maestro compostador, que se encargó de la operación semanal de la unidad. Dos veces por semana, en esta primera fase, el maestro compostero se acercó a realizar la mezcla del material y, de ser necesario, corregir la humedad mediante la riega y la cantidad de estructurante a añadir. Asimismo, registró todos los detalles de la operación, en particular la temperatura del material en compostaje.

La Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega) se encargó del proceso de formación y seguimiento general del área de compostaje, supervisando la corrección del proceso y llevando a cabo los análisis del compost producido.
Experiencia pionera y útil para el sector de la hostelería
Los resultados concluyen la viabilidad del tratamiento in situ de los residuos orgánicos generados en la actividad hostelera, evitando o reduciendo los costes de recogida, transporte y tratamiento en planta y generando un fertilizante de alta calidad para las tierras agrícolas y actividades de jardinería. En este sentido, en concello compostelano considera que la experiencia se puede extrapolar la otros centros y locales de restauración que dispongan del espacio acomodado para acoger una instalación de este tipo.





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