A punto de finalizar Dry January, la iniciativa que invita a dejar el alcohol durante el primer mes del año, expertos en salud bucodental subrayan que reducir o eliminar el consumo de alcohol tiene efectos positivos no solo generales, sino también específicos sobre las encías y la enfermedad periodontal.
El consumo de alcohol se ha asociado con un mayor riesgo de periodontitis, según la evidencia científica acumulada en varios estudios. Por ejemplo, una meta-análisis que combinó 18 estudios observacionales encontró que el consumo elevado de alcohol se asocia con una mayor probabilidad de periodontitis. Otras investigaciones* mostraron una relación lineal entre el número de bebidas alcohólicas semanales y el grado de pérdida de inserción clínico periodontal (un marcador de enfermedad periodontal más avanzada).
En una comunidad como la gallega, con elevada prevalencia de periodontitis, reducir este hábito es clave para proteger la salud. No olvidemos que la enfermedad periodontal no solo afecta a las encías y aumenta el riesgo de perder piezas dentales, sino que puede tener consecuencias en todo el organismo. Está relacionada con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes mal controlada e incluso complicaciones en el embarazo, ya que la inflamación crónica puede afectar la salud general. Además, la enfermedad periodontal puede favorecer la inflamación sistémica y la entrada de bacterias al torrente sanguíneo, lo que aumenta el riesgo de formación de coágulos y, por tanto, de sufrir un ictus, entre otros problemas.
¿Cómo influye el alcohol sobre la salud de la boca?
Reducir el consumo de alcohol no solo influye en indicadores clínicos visibles, sino que puede mejorar la respuesta de los tejidos periodontales al tratamiento, tal y como explica la Directora Médica de las clínicas MAEX Pousa, “si eliminamos un factor que favorece la evolución del problema, el tratamiento será mucho más eficaz, también desde el punto de vista de los micronutrientes, lo que estimula la curación”.
Esto es coherente con hallazgos que muestran cómo los factores de estilo de vida negativos (como el alcohol y el tabaco) interfieren con la respuesta inflamatoria y la reparación de los tejidos. Desde el punto de vista microbiológico, Pousa enfatiza que el microambiente bucal alterado por el alcohol favorece bacterias más patógenas: “El microambiente que se genera con el alcohol implica una reducción del pH de la saliva… conformando el nicho ideal para bacterias anaerobias gram negativas”.
Aunque la abstinencia por sí sola no “elimina” estas bacterias, subraya que puede ser un momento ideal para comenzar o potenciar tratamientos periodontales que sí adecuan la microbiota oral hacia un balance menos agresivo.
Xiana Pousa advierte que “pocas cosas tienen un poder tan directo y negativo sobre la salud de la boca, y la salud en general, que el consumo de alcohol de forma regular y excesiva… deja a nuestro organismo en una posición clara de indefensión y dificultad para sanar”. Además de la inflamación y la respuesta inmune disminuida, el alcohol reduce el flujo salival y favorece la xerostomía, un factor que facilita tanto la enfermedad periodontal como las caries, y puede agravar la destrucción ósea asociada a periodontitis.
Mejoras incluso tras un mes de abstinencia
Según Xiana Pousa, Directora Médica de las Clínicas MAEX Pousa de Pontevedra y Vigo, dejar de beber alcohol, incluso solo un breve periodo (como el promovido por Dry January) tiene beneficios sobre la salud “Los cambios durante un periodo tan corto de abstinencia son de características de apariencia o inflamación. Se han visto reducciones en el índice de sangrado al sondaje y en el de control de placa”. Pousa aclara, sin embargo, que estos cambios, aunque positivos, no revierten daños estructurales profundos ya existentes “No son cambios suficientes para cambiar el pronóstico de esa boca, porque a nivel de hueso y de encía no habrá mejoría. Pero sí es un buen momento para hacer el tratamiento porque se obtendrán mejores resultados aprovechando que el cuerpo está en mejor situación para sanar los tejidos”.
Además, la periodoncista gallega añade que, incluso esta breve mejora es un primer paso hacia un cambio positivo para la salud “desde el punto de vista motivacional demuestra la capacidad de la persona de ejecutar cambios en sus hábitos y ese es un primer paso importante si luego decide seguir, pasito a pasito, dejándolo por completo” y anima a sumarse a esta iniciativa durante todo el año.





Deja un comentario