La Real Academia Galega (RAG) ha presentado este jueves su nuevo Diccionario castellano-gallego en línea, una herramienta de consulta concebida para facilitar el aprendizaje, el uso y el estudio del gallego y que ya puede utilizarse a través de la web de la institución y de la aplicación de su diccionario.
La obra, denominada DRAGBIL, reúne alrededor de 26.000 entradas, 55.200 acepciones, más de 87.000 sinónimos de traducción y unas 6.000 frases hechas. Su elaboración partió del diccionario bilingüe publicado por la Academia en 2004, aunque la nueva versión va mucho más allá de una simple revisión: incorpora 1.000 nuevos lemas, cerca de 7.000 acepciones adicionales, unos 15.000 sinónimos de traducción más y alrededor de 800 nuevos fraseologismos.
Según la RAG, prácticamente el 95 % de las entradas de la obra original ha sido modificado en algún grado durante el proceso de actualización, iniciado en 2014.
Una herramienta pensada para llegar al gallego desde el castellano
El presidente de la Real Academia Galega, Henrique Monteagudo, definió el nuevo diccionario como una herramienta “estratégica” y como una nueva muestra de la vocación de servicio público de la institución.
Monteagudo destacó especialmente su utilidad para las personas que llegan al gallego a través del castellano, tanto hablantes gallegos castellanohablantes como personas procedentes de otros lugares.
La Academia prevé desarrollar en el futuro una herramienta específica en dirección gallego-castellano. Mientras tanto, el sistema de búsquedas avanzadas del nuevo diccionario permite obtener también información en sentido inverso, lo que le otorga cierto carácter reversible.
Más que equivalencias entre dos idiomas
La directora del DRAGBIL, la académica María Dolores Sánchez Palomino, subrayó que el nuevo repertorio sigue los criterios de la lexicografía bilingüe moderna y presta especial atención a las diferencias entre castellano y gallego.
El diccionario no se limita a proporcionar equivalentes de traducción. Incluye información sobre contextos de uso, diferencias gramaticales, pronunciación, expresiones hechas y falsos amigos, aspectos especialmente relevantes por la proximidad estructural entre ambas lenguas.
Entre los ejemplos mencionados durante la presentación figura la palabra estudio, que en gallego puede referirse al lugar de trabajo, mientras que la acción de estudiar se expresa con estudo. También se advierte de diferencias de género entre palabras equivalentes, como ocurre con sal, masculina en gallego y femenina en castellano.
La obra incorpora además indicaciones fonéticas en aquellos casos en los que la pronunciación puede alterar el significado o generar dudas entre ambas lenguas.
Un diccionario en actualización permanente
El nuevo DRAGBIL nace como una herramienta viva. La RAG prevé actualizarla de manera continua, siguiendo un modelo similar al de su diccionario monolingüe.
El coordinador del Seminario de Lexicografía, Manuel González, destacó que el formato digital permitirá incorporar cambios de una forma más ágil y coordinada con la actualización del Dicionario da lingua galega.
El proyecto ha contado con la colaboración económica de la Xunta de Galicia y del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, además del apoyo de la Fundación Barrié en los trabajos del área lexicográfica de la Academia.
La nueva herramienta puede consultarse desde este jueves en la web de la Real Academia Galega y también a través de su aplicación para dispositivos móviles.






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