La recuperación de técnicas tradicionales y su adaptación a las nuevas formas de creación centran el trabajo de Fibranzas. Laboratorio de las fibras vegetales, una iniciativa formativa que busca preservar el conocimiento artesanal y explorar las posibilidades de la cestería en la artesanía contemporánea. El programa continúa su recorrido en San Cristovo de Mouricios, en Chantada, con un curso de perfeccionamiento dedicado a dos técnicas tradicionales francesas impartido por los especialistas Corentin Laval y Karen Gossart.
La formación, que se desarrolla hasta el 21 de octubre, cuenta con la participación de 14 alumnos, seis más que en los restantes módulos del programa. Este curso da continuidad al itinerario formativo de ocho meses realizado en 2025 y permite profundizar en el trabajo con mimbre a través de nuevos procedimientos de trenzado, formas y acabados.

Uno de los ejes del curso es la técnica Bouyricou, originaria de la región francesa del Périgord, que Corentin Laval enseña mediante el tejido en espiral de varas de mimbre. Se trata de un método ancestral presente también en otras culturas y adaptado por el artesano a propuestas creativas contemporáneas. En paralelo, Karen Gossart aborda nuevas posibilidades de tejido y acabado para la elaboración del Panier Galicien, combinando la tradición cestera con una visión estilística renovada.
Ambos profesionales forman parte del proyecto L’Oseraie d’Ile, donde cultivan una veintena de variedades de sauce con diferentes colores, resistencias y grados de flexibilidad. Este trabajo con la materia prima les permite controlar el proceso creativo desde el cultivo hasta la pieza terminada y muestra la importancia de conocer las propiedades de las fibras vegetales para ampliar las posibilidades del oficio.
Transmitir el conocimiento y renovar el sector
Fibranzas forma parte de Aprender da tradición. Oficios e técnicas, una iniciativa desarrollada por la Fundación Artesanía de Galicia desde 2023 para favorecer la transmisión de conocimientos, atraer nuevos talentos y contribuir al relevo generacional en el sector artesanal.
El programa apuesta por una formación especializada que permita a los profesionales en activo mejorar sus competencias y competitividad, al tiempo que facilita la incorporación de nuevas generaciones a los oficios tradicionales. La combinación de técnicas históricas y enfoques contemporáneos constituye una de sus principales líneas de trabajo, con el objetivo de mantener vivo el patrimonio artesanal y generar nuevas oportunidades de desarrollo.
La iniciativa ha sido nominada a los Premios Nacionales de Artesanía 2026, en la categoría Premio Promociona para Entidades Públicas, un reconocimiento a su labor en la promoción y continuidad de los oficios artesanales.
En este contexto, la visita del director xeral de Comercio e Consumo, Gabriel Alén, a San Cristovo de Mouricios sirvió para poner de relieve la importancia de este tipo de acciones formativas. El responsable autonómico destacó la necesidad de ofrecer una preparación integral en los oficios artesanales, tanto para reforzar la actividad de quienes ya trabajan en el sector como para captar nuevos profesionales.

Mouricios, donde se está impartiendo un curso sobre la técnica tradicional francesa del
Bouyricou en el marco de la iniciativa Fibranzas. Laboratorio das fibras vexetais
Con propuestas como Fibranzas, la artesanía tradicional encuentra así un espacio para transmitir sus conocimientos, experimentar con nuevas técnicas y conectar el legado de generaciones anteriores con las posibilidades creativas del presente.





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