Diez ediciones después, FFoco vuelve a invitar a los coruñeses a mirar la realidad desde otras perspectivas. El Festival de Fotografía de A Coruña celebra este año su décimo aniversario con una programación que pone el foco en la juventud, la pérdida de la inocencia, el desencanto y las distintas maneras de relacionarse con los lugares que habitamos. La cita comienza este viernes, 30 de octubre, en la Fundación Luis Seoane, que volverá a ser su principal sede expositiva.

La edición de este año tiene también un componente de balance generacional. Cumplir diez años significa mirar atrás, reconocer los cambios y asumir que las expectativas no siempre coinciden con la realidad. Esa reflexión atraviesa buena parte de las propuestas seleccionadas, que utilizan la fotografía para explorar experiencias personales y colectivas, formas de resistencia y modos de vida que habitualmente quedan fuera del relato dominante.

Entre los autores presentes en la Fundación Luis Seoane figuran Nacho Alonso, Sara Montenegro y Mateo Villalustre. Sus trabajos abordan, desde perspectivas diferentes, la precariedad, la adolescencia y la juventud como etapas marcadas por la búsqueda, la incertidumbre y el paso del tiempo.

El mono de los mil días, una crónica de la vida de Nacho Alonso acompañada de una selección de fotografías del autor

Alonso retrata a personas que sobreviven al margen del sistema y en condiciones de extrema dificultad. Sus imágenes prestan atención a los gestos, las miradas y los detalles cotidianos para mostrar realidades que no siempre encuentran espacio en otros discursos. Sara Montenegro, por su parte, se acerca a jóvenes durante las últimas horas del día, en escenas aparentemente sencillas que capturan la fragilidad y la fugacidad de esa etapa vital.

La propuesta de Mateo Villalustre, junto a Samuel García, utiliza el documento fotográfico como espacio de reflexión colectiva. En sus imágenes conviven la energía, la experimentación y el ruido de la juventud con otros momentos de espera, cansancio, silencio y vacío.

De las fiestas clandestinas a la relación emocional con el territorio

La programación de la Fundación Luis Seoane incorpora también Caixas de resistencia, una instalación de Iván Nespereira que reconstruye visualmente los espacios utilizados durante los últimos 25 años para celebrar free parties en la península ibérica.

Embalses, fábricas abandonadas, antiguas instalaciones militares, aeropuertos sin actividad y otros espacios alejados de los circuitos habituales configuran una geografía alternativa vinculada a estas celebraciones. Una mirada sobre lugares recuperados temporalmente para otros usos y formas de encuentro.

El festival amplía este año sus espacios expositivos con la incorporación de Vavava haus, que participa por primera vez como sede. Allí podrá visitarse Hamartia, de Rita G. Rivera, un proyecto centrado en la relación emocional y simbólica entre las personas y el territorio que habitan. A través de la ciudad de Ferrol, la autora aborda sentimientos colectivos de frustración, falta de oportunidades y dificultad para imaginar un futuro diferente.

También habrá espacio para reflexionar sobre los hábitos de consumo. El mercado de San Agustín acogerá Isto é só un (súper) mercado, una exposición organizada por A Parva a partir de fotografías de Rosalía Martínez Souto que invita a observar de otra manera las prácticas de consumo cotidianas.

Fotolibros y editoriales gallegas en la Fundación Luis Seoane

La fotografía no se quedará únicamente en las salas de exposición. El sábado 31 de octubre, la Fundación Luis Seoane celebrará una feria editorial con la participación de editoriales gallegas especializadas, como Alauda Negra, AmordeMadre, Dispara, Fabulatorio, Restory Books y SOLAR. La jornada incluirá también presentaciones de publicaciones recientes.

Entre ellas destaca Os días que foron, de Jesús García, ganador del V Premio Editorial de Fotografía Documental Galega. El libro recoge la experiencia de un grupo de jóvenes artistas que, después de terminar sus estudios de Bellas Artes en Madrid, se trasladaron a la aldea ourensana de Os Blancos, donde pusieron en marcha Espacio Matrioska. Una historia sobre la búsqueda de un lugar propio, la creación colectiva y la posibilidad de reconstruir proyectos de vida en el medio rural.

Otro de los títulos protagonistas será El mono de los mil días, una crónica sobre la vida de Nacho Alonso acompañada de una selección de sus fotografías. La publicación aborda el contraste entre la autodestrucción y la evasión asociadas al mundo de las drogas y la capacidad de la fotografía para convertirse en una herramienta de creación y reconstrucción personal.

Por su parte, Restory Books, que vuelve a colaborar con el festival como espacio expositivo, acogerá una acción de presentación de Socialismo, de Mark Zlick. El proyecto reflexiona sobre el papel de las redes sociales y la transformación de la fotografía en un flujo permanente de imágenes en el que todos somos, al mismo tiempo, autores, protagonistas y espectadores.

Organizado por la Asociación Recreativo Cultural Acolá, con el apoyo de la Deputación y el Concello de A Coruña, FFoco alcanza así su décima edición consolidado como una cita para acercarse a la fotografía contemporánea y a las cuestiones sociales y culturales que atraviesan la vida actual. Una celebración que, lejos de limitarse a repasar el camino recorrido, propone seguir mirando, cuestionando y descubriendo nuevas formas de contar el mundo.

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