Los profesionales que trabajan en emergencias realizan a diario tareas que exigen un importante esfuerzo físico: levantar y trasladar personas, intervenir en rescates o manipular cargas en situaciones complejas. Estas actividades pueden provocar lesiones musculoesqueléticas, especialmente en la zona lumbar. Para explorar nuevas herramientas que ayuden a reducir esos riesgos, el Campus Industrial de Ferrol ha acercado la tecnología de los exoesqueletos a los colectivos que trabajan en este ámbito.
El Laboratorio de Enxeñaría Mecánica acogió este lunes una jornada de sensibilización y demostración práctica dirigida principalmente a bomberos, equipos de rescate y personal sanitario. Durante la actividad, organizada por la Cátedra de Protección Civil y Xestión de Emerxencias —impulsada por la Universidade da Coruña (UDC) y la Mancomunidade de Concellos da Comarca de Ferrol—, los asistentes pudieron conocer y probar seis dispositivos destinados a facilitar determinados esfuerzos físicos.
Entre ellos destacó un prototipo diseñado por investigadores del propio laboratorio, integrado en el Centro de Investigación en Tecnoloxías Navais e Industriais (CITENI). El dispositivo se desarrolla en el marco del proyecto europeo ExoCare y está concebido para reducir la carga sobre la zona lumbar durante determinadas tareas. Se trata de un modelo pasivo, textil, ligero y de bajo coste, que no necesita motores ni baterías para funcionar.
La jornada permitió comparar este prototipo con otros cinco modelos comerciales facilitados por la empresa Proquicel. Además de probar los equipos, los participantes asistieron a una explicación sobre el funcionamiento de los exoesqueletos pasivos y sus posibles aplicaciones en la prevención de riesgos laborales. La actividad estuvo dirigida por el investigador Florian Michaud y por Yago Blanco, responsable de Proquicel.
Tecnología para mejorar el trabajo de quienes cuidan
El prototipo de Ferrol forma parte de ExoCare, un proyecto europeo que busca mejorar las condiciones laborales de las personas cuidadoras en la Eurorregión Galicia-Norte de Portugal. Una de sus prioridades es prevenir las lesiones lumbares asociadas a la movilización de pacientes, una tarea habitual en los servicios de atención y asistencia.
La iniciativa también contempla crear un banco de exoesqueletos de uso compartido para facilitar el acceso a estos dispositivos y favorecer un modelo de utilización más sostenible. Por el momento, ya se han fabricado las diez primeras unidades del prototipo desarrollado en la UDC, que están preparadas para comenzar las pruebas en los laboratorios vivientes —Living Labs— del proyecto.
ExoCare está financiado por el programa Interreg VI A España-Portugal (POCTEP) 2021-2027, con cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). En el consorcio participan universidades, entidades sanitarias y organizaciones sociales de Galicia y Portugal, entre ellas la UDC, la Universidade do Minho, el Servizo Galego de Saúde y la Axencia Galega de Coñecemento en Saúde.
La experiencia celebrada en Ferrol busca acercar estas soluciones a quienes podrían utilizarlas en su actividad diaria. Su utilidad real dependerá ahora de cómo respondan los dispositivos en las pruebas y de su adaptación a las exigencias concretas de cada puesto de trabajo.





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