La llegada del verano, las vacaciones y el aumento del tiempo de ocio favorecen la práctica de deporte y las actividades al aire libre. Sin embargo, este incremento de la actividad física que resulta beneficiosa para la salud, también tiene como contrapartida un mayor número de traumatismos faciales, una realidad que cada año observan los especialistas en cirugía oral y maxilofacial.
El doctor José Ferreras, cirujano oral y maxilofacial y director médico de las Clínicas MAEX Ferreras de Ferrol y A Coruña, explica que durante los meses estivales es habitual registrar un aumento de lesiones que afectan a dientes, mandíbula y huesos de la cara, especialmente relacionadas con caídas en bicicleta o patinete eléctrico y con deportes cada vez más populares como el pádel (estudios como Incidence, prevalence and nature of injuries in padel: a systematic review* que sitúan la tasa de incidencia en torno a 3 lesiones por cada 1.000 horas de juego y hasta 8 lesiones por cada 1.000 partidos disputados). «En la consulta encontramos una mayor incidencia de traumatismos faciales, especialmente dentoalveolares asociados a caídas en bicicleta y traumatismo directos (por ejemplo con la pala de pádel)», señala el cirujano maxilofacial gallego, que añade que “Los traumatismos deportivos, especialmente en deportes federados se daban fundamentalmente entre agosto-octubre (a inicio de temporadas deportivas en pretemporada), algo que cambia con el incremento de deporte-ocio que tantos beneficios aporta”.
Aunque, en términos generales, suelen tratarse de traumatismos menos graves que los derivados de accidentes de tráfico, pueden comprometer seriamente la salud bucodental, la función masticatoria y la estética facial si no reciben una adecuada atención.

El pádel, protagonista del verano… también en las consultas
El auge del pádel ha convertido a este deporte en uno de los más practicados en España y también en una fuente creciente de lesiones. Aunque la mayoría afectan al aparato locomotor (especialmente codo, rodilla, hombro o zona lumbar), desde el punto de vista maxilofacial destacan los traumatismos provocados por impactos de la pelota, la pala o incluso por choques entre jugadores.
«Lógicamente somos una clínica de odontología y cirugía maxilofacial y nuestra casuística no es la real de la traumatología asociada al pádel, donde existen estudios que hablan de lesiones con una prevalencia de entre 40-95%” apunta el Doctor Ferreras, que subraya la importancia de proteger los ojos durante la práctica de ese deporte: “Los traumatismos faciales más frecuentes asociados al pádel se dan a nivel ocular, donde en un trabajo realizado en Italia sobre 583 jugadores, el 10,3% refieren haber tenido alguna lesión ocular de los cuales el 92% era por impacto directo de la bola. El riesgo en función de la actividad es mayor cuando se juegan 4-6 partidos/semana y, por desgracia, solo el 9,6% apoyaban el uso de gafas de protección. Esto hace que tengamos que trabajar y fomentar iniciativas específicas y en el desarrollo de recomendaciones de seguridad específicas de este deporte en el uso de gafas de protección”.
A pesar de las advertencias, el empleo de gafas de protección continúa siendo muy minoritario entre los jugadores. Un uso que debería de normalizarse del mismo modo que hoy nadie cuestiona el casco cuando monta en bicicleta.
Patinetes eléctricos: la cara, una de las zonas más vulnerables
Otro de los accidentes que más preocupa a los especialistas es el relacionado con los patinetes eléctricos. El incremento de su utilización durante los últimos años se ha traducido también en un aumento de las lesiones craneofaciales atendidas en los servicios de urgencias.
Concretamente, “en el ámbito maxilofacial hablaríamos de las fracturas del proceso dentoalveolar, zona especialmente sensible no solo por la implicación funciona, sino por la estética. Además, es prioritario una actuación temprana para maximizar las soluciones de preservación de dientes” explica el director médico de las Clínicas MAEX dental de Coruña y Ferrol, para evitar así y tratamientos reconstructivos más complejos.
Estas lesiones pueden ir acompañadas de fracturas mandibulares, afectación del pómulo, heridas en los tejidos blandos y lesiones dentales de diferente gravedad, especialmente cuando el usuario no lleva casco.
La prevención, la mejor recomendación
El director médico de Clínicas MAEX Ferreras insiste en que muchas de estas lesiones podrían evitarse mediante medidas preventivas sencillas. Entre ellas, destaca el uso de protectores bucales, que no solo protegen los dientes frente a los impactos, sino que también amortiguan las fuerzas del golpe, disminuyen el riesgo de fracturas maxilares y reducen las lesiones en labios y mucosa oral. “Es clásica la disminución de incidencia de traumatismos faciales en deportes que son aparentemente más violentos (rugbi) con el empleo de protectores dentales y protectores de cabeza y cara” indica el especialista gallego. A ello se suma el empleo de cascos homologados para bicicletas y patinetes y de gafas protectoras en deportes de raqueta y pala.
La prevención sigue siendo el mejor tratamiento. Como apunta el Doctor José Ferreras: “el hecho de que existan estudios que asocian el riesgo a la actitud de los padres, nos hace ver la importancia de la prevención a través de la educación, y que a nivel deportivo hemos de conocer, prevenir, y asumir el riesgo de cada deporte”, afirma.
El especialista recuerda además que la literatura científica ha identificado factores de riesgo que incrementan la posibilidad de traumas faciales como son la actitud de los padres y factores biológicos como ser zurdos o el overjet mayor de 5 mm. El overjet es la distancia horizontal entre los incisivos superiores e inferiores cuando la boca está cerrada. En una oclusión normal, los dientes superiores sobresalen ligeramente por delante de los inferiores, aproximadamente 2-3 mm. Cuando el overjet es mayor de 5 mm, los incisivos superiores están excesivamente adelantados respecto a los inferiores (lo que popularmente se conoce como «dientes de conejo»), lo que hace que los dientes superiores queden más expuestos y, por tanto, sean más vulnerables a los golpes.
Educar en seguridad desde edades tempranas resulta tan importante como enseñar la técnica deportiva. El objetivo no es dejar de practicar deporte, sino disfrutarlo de forma segura.
El Doctor José Ferreras explica que, según el National Youth Sports Fundation de 5.000.000 avulsiones y 200.000 heridas orales /año en el fútbol americano se observa solo un 1% de heridas en dientes y boca, mientras que en Baloncesto el 25 %. “Esta diferencia se debe al mayor uso de protectores bucales y cascos en fútbol americano en relación al baloncesto. Con ello debemos hacer hincapié en el uso de los dispositivos externos de prevención como son los protectores dentales, gafas y cascos para disminuir la incidencia de traumas deportivos.
Las ventajas de los protectores bucales son, además de la protección de los dientes, la separación de los arcos dentales, pprotegen de contusiones y laceraciones en mucosa oral. También ddisminuyen riesgo de fracturas, al absorber y distribuir las fuerzas del impacto”.
Con la temporada estival en pleno auge, el cirujano maxilofacial lanza un mensaje claro: disfrutar del deporte y del ocio al aire libre es compatible con reducir el riesgo de lesiones si se incorporan hábitos preventivos sencillos que pueden evitar secuelas funcionales y estéticas de por vida.






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