La Xunta y la Universidad de Santiago de Compostela reforzarán la Red de control de drogas en las aguas residuales, después de identificar la cocaína como la sustancia más consumida en todas las áreas urbanas.

La Xunta y la USC renovarán su colaboración para consolidar esta red centinela destinada a vigilar el consumo de drogas a partir de las depuradoras. El objetivo es mantener los mismos puntos de medición para poder comparar los datos del pasado año con los del actual, así como detectar nuevas sustancias.
La finalidad es tener información sobre los patrones de consumo de sustancias psicoactivas a partir de las aguas residuales de 15 ayuntamientos que suman una población de 510.000 personas, con el fin de disponer de más datos para adaptar las políticas preventivas de salud pública.
Las estaciones depuradoras de aguas residuales tienen un importante papel como “laboratorios” para obtener información que permita actuar con mayor rapidez y eficacia ante situaciones de riesgo para la salud pública. Las depuradoras, además de infraestructuras ambientales, son también instrumentos clave para la vigilancia y el conocimiento de la realidad social, así como aliados fundamentales de la salud pública.
Tal y como recordó Ángeles Vázquez, conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, las edares fueron una herramienta fundamental durante la pandemia de la covid para detectar de forma temprana la presencia del virus en la población, anticipar brotes y orientar a las decisiones sanitarias. Y ahora vuelven a demostrar su utilidad para conocer la trazabilidad de los hábitos de consumo y, en particular, de las sustancias psicoactivas. De este modo, desde la prevención se podrán adoptar medidas para reducir el consumo y evitar sus consecuencias sociales y sanitarias.
Galicia por debajo de los valores medios de otras CCAA
Los datos presentados son fruto del acuerdo de colaboración entre las consellerías de Sanidade y la de Medio Ambiente e Cambio Climático con la USC, para medir la presencia de cocaína, cannabis, fentanilo y otras drogas en las depuradoras de Santiago de Compostela, Ourense, Pontevedra, Lugo y Tui.
Estos resultados sitúan Galicia por debajo de los valores medios de otras comunidades europeas en consumo de MDMA, cannabis y ketamina. En el caso de la cocaína, existen áreas urbanas que alcanzan valores próximos a los del promedio nacional.
De todas las sustancias analizadas, la cocaína y el cannabis fueron las que registraron una mayor presencia.
En el caso del MDMA, se observaron niveles moderados, con picos en el fin de semana. Los análisis también revelaron un bajo consumo de anfetaminas y, posiblemente por estar ceñidas a consumo por prescripción médica, concentraciones más reducidas de fentanilo.
También se apreció un consumo de alcohol muy marcado en los fines de semana. Al respecto, las cifras de los sábados doblan las inscritas en los días laborales.
Refuerzo de las medidas de prevención
Para el responsable de Sanidad, estos resultados sirven para establecer patrones de consumo y reforzar las medidas de prevención, algo crucial para una comunidad
autónoma como la gallega que hizo de la lucha contra las adicciones un asunto completamente prioritario.
Desde el mes de marzo, está en vigor la Ley de protección de la salud de las personas menores y de prevención de las conductas adictivas, con la que Galicia se sitúa a la vanguardia en esta materia. Indicó que la adicción a la cocaína es el principal problema de las personas usuarias de las unidades de atención a la drogodependencia que recién se integraron en el Servizo Galego de Saúde.
Cabe señalar que, en la última encuesta nacional de drogas entre el alumnado de enseñanza secundaria arroja buenos datos para Galicia, indicando una tendencia sostenida a la baja en el consumo de alcohol y drogas.






Deja un comentario